Dominando la colina en que se asienta la localidad de Javierrelatre, se alza la iglesia románica del siglo XII, de la que impacta su ábside, de gran belleza.
De la fábrica original queda el ábside, el muro norte y parte del sur, puesto que el resto es del siglo XVIII, cuando se amplió y transformó tras sufrir un incendio.
El magnífico ábside semicircular presenta tres ventanas, con derrame interior, estando el vano en el exterior flanqueado por dos columnas rematadas por sendos capiteles decorados con motivos geométricos o vegetales, así como unas molduras que recorren todo el muro con el ajedrezado jaqués, que también se repiten en el interior. Debajo del tejaroz se sitúan unos canetes ricamente decorados a base de modillones, bolas, piñas, animales del bestiario medieval, etc.
La iglesia guarda en su interior un pequeño Museo de Arte Sacro que recoge lo que fue el máximo esplendor de la iglesia de los Santos Reyes en el S. XVIII. Sorprende en él la riqueza y belleza del arte litúrgico de la época en contraste con la sobriedad actual.