PROPUESTAS MEDIA MONTAÑA

Respomuso
Ibón de Sabocos en Panticosa
Vértice e Ibones del Anayet
El Puerto del Portalet
Excursión a Ibonciecho

Ibón de Sabocos en Panticosa

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Si quieres pasear por un bosque de abetos como en la taiga finlandesa, lo encontrarás en la pista que une Lanuza con Panticosa.

La magia de los bosques de hayas y de frondosas, evocada tantas veces en los cuentos del Centro de Europa, la podrás sentir también en El Betato (bosque de brujas), en la selva de Lanuza o Sallent. En cualquier época del año que te adentres en estos bosques, sin prisas, sin ruidos, con curiosidad, saliéndote de los caminos y con una actitud de dejarte impresionar, te dejará una sensación que mucho tiempo después recordarás como ¡única!.

Si lo tuyo es el agua, por las características de la roca caliza y la importancia del río Gállego y todos sus afluentes, hasta en los más cálidos días de verano encontrarás un manantial, regato, barranco, poza, cascada, río o lago en los que refrescarte o deleitarte fotografiándolos. Precisamente por esa abundancia de aguas, las turberas son un elemento singular de nuestro paisaje, desde luego más propias por ejemplo de las Highland escocesas, esto llevó a la comisión europea de la red Natura 2000 a decretar su protección y conservación.

Los robles y encinas, también están representados en nuestro territorio. Te sugerimos que organices alguna excursión “precisamente” para conocer alguna de estas especies representadas por algunos Árboles Monumentales Singulares como los Cajicos (robles) de Laguarta o una ruta con varios árboles singulares por la carretera de Yebra de Basa (Cajico de Isún, Carrascas de Ralla Espata y de Fanlillo).

Seguro que alguno de los paseos que planifiques es por los prados de montaña o alpinos, por encima del nivel de los bosques. Es un paisaje precioso que transmite sensaciones de espacios abiertos, de libertad, de paz. Pero es importante que no olvides que estos prados de altura se ven favorecidos por la ganadería tradicional que, seguramente, durante milenios, han contribuido en mantenerlos y en aportar riqueza biológica. Porque los científicos nos dicen que estos prados son unos de los ecosistemas que más biodiversidad dentro de la ecología europea.

Otros paisajes que podrás disfrutar son los bosques de pino silvestre; los prados con bosquetes de pino negro en las alturas, un entorno que seguro que reparas en él, unos pinos en el límite donde pueden vivir los árboles, casi bonsáis, rodeados de prados y multitud de flores; los sotos o selvas de ribera en Oliván o Caldearenas, refugios de garzas, carpinteros, oropéndolas y nutrias.

Y para terminar este repaso, quizás el paisaje más importante, el que más se ve y el que mejor valorarás, el de la sintonía entre el hombre y el paisaje, el que ha sido modelado por los humanos durante milenios mediante el aprovechamiento racional de los recursos naturales. Mediante la ganadería, la agricultura, los huertos, los prados de siega, los setos de pequeños campitos, los bosquetes alrededor, las bordas y en fin los pueblos. Es el paisaje humanizado, que en muchas ocasiones hemos denostado, pero que ahora son un museo, para estos tiempos urbanitas, de cómo hemos sobrevivido hasta la industrialización.