Nos encanta que vengas a descubrir estas montañas pero NO queremos que dejes tu basura.

Escribimos este post  bastante molestos, aunque estamos seguros que muchos de vosotros al acabar de leer estas líneas, reflexionaréis.

Cualquier época del año es buena para salir a caminar por nuestros senderos. A los que venís a visitarnos  os encanta este destino y a los que vivimos aquí nos chifla, por eso seguramente nos enfadamos más ante esta situación.

Este verano hemos salido  a menudo al monte y nos hemos encontrado mucha basura:  Latas, papel de aluminio, colillas, pañuelos …  de personas que han pasado por allí antes que nosotros y que sin ninguna contemplación han tirado al suelo sus desperdicios en cualquier rincón, recodo o arbusto (ya ni siquiera hace falta que esté muy separado del camino), es realmente desagradable.

Y muchos nos preguntamos…  ¿Tanto cuesta recogerlo? ¿Quizás en tu casa tiras la basura al suelo? ¿A lo mejor a tus niños les enseñas a  dejar la basura dónde les plazca? ¿Eres consciente de cuánto tiempo va a tardar en degradarse todo lo que dejas y el daño que puede hacer al entorno?

Cualquier actividad al aire libre requiere de ciertas normas básicas de convivencia y de respeto por el medio ambiente, además de al resto de personas que todos deberíamos conocer y seguir. Se llama educación.

Somos muchos los usuarios de estos espacios y tenemos que ser conscientes de que ese kleenex, tampax, pañal… o cáscara de plátano (aunque sea orgánico) no tienen su sitio en el monte, no hay servicio de limpieza por lo que nadie va a pasar a recogerlo y tardarán mucho tiempo en degradarse.

Para que te hagas idea, a la naturaleza le cuesta este tiempo deshacerse de esta basura:

  • 1 Filtro de cigarrillo: 2 años
  • 1 Chicle: 5 años
  • 1 papel: 6 meses
  • 1 botella de plástico: 100-1000 años
  • 1 botella de vidrio: 4000 años
  • 1 metal: 10 años
  • 1 envase tetra brik: 30 años
  • 1 bolsa de plástico: 150 años
  • 1 pila: 1000 años

Seguro que habéis visto un cartel que circula por internet  en el que pone “Aparte de respeto y cariño, esta montaña no necesita nada de lo que usted trae”… parece un poco duro, pero es 100% cierto.  Así que como hemos titulado este post, nos encanta que vengáis y disfrutéis de estas montañas pero… ¡Es muy fácil!. Por favor, mete los residuos que generes en una bolsa de plástico, guárdalos en la mochila y llévatelos al contenedor más cercano. ¡Lo agradeceremos todos!

¿Y ahora qué? Seguro que lo tienes más claro y cuando vuelvas te acordaras de este post en el que estamos un pelín enfadados y pensarás en lo que te hemos contado.

Los pequeños gestos cuentan y la suma de voluntades es la única manera de cambiar el destino de nuestro planeta.

 

 

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