¡Shhhh…! ¡Ya puedo oler las ansiadas setas!

Dormir escuchando el sonido de la lluvia debería ser considerado la octava maravilla del mundo. El agua siempre es necesaria, sea de día o de noche y es que en las regiones que no llueve, no hay vida. Gracias a este fenómeno el agua que se evapora de los ríos, mares, lagos… vuelve a la tierra, riega las plantas y permite que crezcan las setas, el alimento más esperado del otoño aquí en el Pirineo.

Pero… ¿Qué circunstancias meteorológicas necesitamos para que proliferen las setas?

_ Humedad, así que necesitamos el agua de la lluvia

_ El Clima debe ser templado, sin altas temperaturas

_  No debe helar por las noches

¿Cómo recolectar setas en la Comarca del Alto Gállego?

Podemos encontrar setas en campos pequeños o pinares en el monte que no siempre son públicos, por eso, antes de salir es fundamental informarse si ese monte es particular o público, ya que en el primer caso no podemos coger setas sin autorización de su propietario.

Los montes públicos cuya titularidad es de algún ayuntamiento, pueden estar libres o sujetos a una regulación mediante  un acotado municipal de setas, en cuyo caso deberemos sacar un permiso específico para recolectar  setas. En los terrenos libres, debe seguírse lo que establece la normativa de recolección y el aprovechamiento de setas silvestres en terrenos forestales.  Normativa setas

Como resumen puede indicarse que solo se permite coger 3 kilos por persona y día y en cualquier caso está prohibido:

  • Coger especies no comestibles o sin uso medicinal
  • Arrancar o destruir las setas, siempre cortarlas
  • Remover el suelo utilizando rastrillos, azadas, hoces, picos, palas u otras artes
  • Recolectar setas por la noche
  • Dañar señales, vallados, muros o cualquier infraestructura que esté en el monte
  • Emplear recipientes no aireados para transportarlas

Y estas son las principales especies que podéis encontrar en nuestra comarca, según el tipo de vegetación predominante:

  • En lugares de prados de hierba alrededor de los pueblos, tenemos la senderuela (Marasmius oreades) y el champiñón (Agaricus espissicaulis y Agaricus campester).
  • En claros de bosques o cantos de pistas forestales y caminos tenemos el parasol (Macrolepiota procera) y la barbuda (Coprinus comatus).
  • Como especies en pinares, tenemos el robellón o níscalo (Lactarius deliciosus) y el rebozuelo (Cantharelus cibarius), las dos más valoradas culinariamente.
  • En choperas la seta de cardo (Pleurotus eryngii).
  • En bosques mixtos de pinares con frondosas (hayedos, robles…) encontramos los famosos boletus (Boletus edulis y Boletus pinicola).

Para terminar el post de esta semana, volvemos a hacer hincapié en que no debemos dejar ningún tipo de desperdicio en el monte. Además debéis recordar que en el monte no estamos solos, es un espacio en el que compartimos los recolectores de setas con bicicletas, senderistas y en esta época de año además con cazadores por lo que tenemos que prestar especial atención y ser respetuosos con todos ellos.

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